La primera guerra carlista fue una guerra civil que se desarrolló en España entre 1833 y 1840. Comenzó como una cuestión sucesoria. Durante el reinado de Fernando VII había sido considerado heredero su hermano Carlos María Isidro puesto que el rey carecía de descendencia. Sin embargo en 1829 el rey se vuelve a casar por cuarta vez. Lo hará con su sobrina María Cristina de Borbón-Dos Sicilias y fruto de esta unión nacerá, en octubre de 1830, una hija llamada Isabel.
En marzo de 1830 el rey publica la Pragmática Sanción de Carlos IV aprobada por las Cortes de 1789, que dejaba sin efecto el Reglamento de 10 de mayo de 1713 que excluía la sucesión femenina al trono hasta agotar la descendencia masculina de Felipe V. Con este movimiento la hija del rey se convierte en heredera, desplazando al hermano. Aunque el rey volvió a derogar la Pragmática Sanción en 1832, mientras se hallaba enfermo, tras mejorar su salud, la puso de nuevo en vigor a finales de año.
Carlos María Isidro no reconoció a Isabel como princesa de Asturias y cuando Fernando murió, el 29 de septiembre de 1833, y su hija Isabel fue proclamada reina bajo la regencia de su madre, Carlos hizo público en el Manifiesto de Abrantes donde comunicaba que mantenía sus derechos dinásticos, llevando al país a una gran guerra civil entre los carlistas, partidarios de un régimen absolutista y del infante Carlos María Isidro, y los isabelinos o cristinos, defensores de Isabel II y de la regente María Cristina de Borbón, cuyo gobierno fue originalmente absolutista moderado y acabó convirtiéndose en liberal para obtener el apoyo popular.
La guerra se desarrolló en varios puntos de la geografía peninsular y uno de ellos fue la zona del Bajo Aragón y Matarraña. El primer pronunciamiento contra el gobierno de Isabel II y a favor de don Carlos en Aragón, se produjo en La Codoñera, pueblo donde había muchos realistas favorables a la causa carlista. El 12 de octubre de 1833 Manuel Carnicer proclamó en La Codoñera a don Carlos V como Rey de España. En noviembre lo hicieron en Morella Rafael Ram de Viu, Barón de Herbés, y Carlos Victoria, acompañados y alentados por el propio Carnicer.
Al principio los carlistas actuaban como guerrilleros, sin dominio del territorio y sin una línea de frente ante los liberales, pero el 13 de noviembre de 1833 obtienen una importante victoria en la provincia de Castellón cuando Morella se subleva y enarbola el estandarte del pretendiente carlista. Rafael Ram de Viu y Pueyo (barón de Herbés) obtiene el mando de la plaza. Las tropas gubernamentales se ponen en movimiento y mandan hacia Morella una importante columna dirigida por el brigadier Rafael Horé Díaz volviendo a capturar la plaza a principios de diciembre, siendo apresados el barón de Herbés y otros líderes carlistas en Calanda y fusilados el 27 de diciembre. Pese a esto la rebelión no se apaga en las tierras de Aragón y Valencia y diversas partidas carlistas realizan correrías por el Bajo Aragón-Matarraña con líderes como Manuel Carnicer, que fue elegido como jefe de las partidas del Maestrazgo y Aragón en febrero de 1834, Quílez y Cabrera.
En la prensa de la época, pro-liberal y de tendencia cristina/isabelina, aparecen varias noticias relativas a la guerra donde se hace referencias a la localidad de Fuentespalda. Por ejemplo en el Diario de Zaragoza de 18 de octubre de 1834, en la primera página, se habla de un intento de incursión de los carlistas en Beceite y de como los rechazó el coronel cristino Rebollo partiendo desde Fuentespalda.
"Las facciones de Carnicer, Cabrera y compañeros, reunidos en número de más de mil hombres, entre los que hay muy pocos aragoneses, se mantienen en lo más elevado e intrincado de los puertos sin atreverse a bajar al llano. El día 13 se adelantaron unos 400 hombres hasta Beceite, pero al saber la aproximación del coronel Rebollo, que marchó allá desde Fuentespalda, se retiraron precipitadamente á sus guaridas; solo se pudo coger un centinela que por reincidente fué fusilado en el acto. Montañés con unos 100 hombres y Conesa con unos 40 han aprovechado de la momentánea ausencia de las tropas para cometer sus acostumbrados robos en los partidos de Alcañiz y Daroca, pero se han tomado disposiciones para su persecución y exterminio. (...)"
En abril de 1835 el cabecilla carlista Carnicer fue fusilado en Miranda de Ebro y tomó el mando su segundo, Ramón Cabrera, quien dio ánimos a las fuerzas partidarias del infante D. Carlos, pero sin que estas fueran lo suficientemente numerosas como para obtener una victoria decisiva sobre los liberales.
Parece que un año después las cosas han cambiado y los carlistas ya no se mantienen solo en lo más elevado de los Puertos de Beceite sino que se mueven cómodamente por el llano. En la edición de 26 de mayo de 1836 del periódico El Jorobado se comenta la impunidad con la que se mueven las tropas carlistas por la zona, habiendo robado campanas en diferentes sitios para disponer de metal para fundir cañones, donde uno de los pueblos afectados es Fuentespalda:
"Parece que el gobierno ha recibido partes del gobernador de Morella en que pinta la situación desgraciada de los pueblos de toda aquella comarca y que los facciones no son perseguidos con la actividad que seria de desear. Ademas de las campanas de Albocacer tambien se han llevado los rebeldes las del monasterio de Benifayó y otras de Beceite, Fuentespalda y Valderrobles. De los pueblos y moradas que rodean á Fredes habían llevado á este pueblo gran cantidad de leña delgada, recta y tostada al horno, de cuya conduccion á otra parte se encargaban los habitantes de aquel pueblo, Se cree que la lleven al pinar de Patorrat en.donde se asegura que se han fundido tres cañones para los rebeldes.
—De Valderrobles y sus inmediaciones pasan diariamente raciones de toda especie por el sitio que llaman de los estrechos de Valderrobles con direccion á la masia de san Miguel deteniéndose en la del Figueral á donde van comisionados á recibirlas. Desde aquel punto en adelante á ninguno le es permitido pasar.
— El Serrador estuvo en Peñarroya desde donde marchó en direccion á los puertos, llevando una muy pequeña escolta, Regresó dc su espedicion que sin duda fue a Patorrat, con la misma escolta v se volvió á Peñarrova.
Segun todas las noticias, la situacion de todo aquel pais es muy triste y el aumento de las facciones digno de llamar muy seriamente la atencion del gobierno."
En la edición de El Mundo de 27/10/1836 el jefe de la 2ª brigada del ejército cristino/isabelino del centro, José Abecia, comunica su persecución a la facción carlista de Llagostera por varios pueblos del Matarraña.
"Consecuente á lo que manifesté á V. E. en mi comunicación del 16 , noticioso de que la facción de Llagostera, compuesta de dos batallones de Cabrera y 140 caballos, se habia dirijido á Valderrobres, salí en la mañana del 18 para Peñarroya con el objeto de impedir condujese á Cantavieja los ganados robados sobre Caspe y batirlo al mismo tiempo si se presentaba ocasión. (...)
(...) continué hasta llegar á Monroyo , donde las guerrillas avistaron otra pequeña partida que al momento huyó. — Estas detenciones me obligaron á pernoctar en este pueblo, y al dia siguiénte me dirijí á Fuentespalda con el objeto de buscar las facciones , que reunidas habian pasado la noche en unas masadas de aquel término; mas habiendo sabido que marchaban hacia Valderrobles , me trasladé á la Portéllada (...)"
En 1837 Cabrera consigue reconquistar el territorio perdido y se reactivan las actividades carlistas en la zona. Así en el Diario Constitucional de Zaragoza del 29 de mayo de 1837 se habla de una operación en la que son rescatados en Fuentespalda más de un centenar de prisioneros de las tropas gubernamentales que estaban en poder de los carlistas.
"CAPITANIA GENERAL DE ARAGON=ESTADO MAYOR=SECCION CENTRAL
El Gobernador militar de Alcañiz, en papel de antes de ayer dice al sr. Brigadier 2º cabo de este Reino lo que sigue.
Excmo. Sr..= Con la mayor complacencia y satisfacción tengo el honor de comunicar a V.E. que acaban de entrar en esta plaza 5 sargentos, 6 cabos y 137 soldados del 3º batallón de Ceuta, 5 soldados de Almansa, 2 del provincial de León, 2 del de Lorca, y uno del de Santiago, prisioneros por la facción en San Mateo y rescatados en Fuentespalda por el bizarro D. Eustaquio Peralta, alférez de cazadores de la Guardia Real Provincial 5ª compañia 2º batallón, que por falta de proporción no se incorporaron en ella, el valiente subteniente de Burgos D. Alberto Robalti y 50 cazadores de este cuerpo correspondientes á la guarnición de Torrevelilla. (...)"
En el mismo diario, un mes mas tarde, se comenta una noticia según la cual se ha hecho una incursión de las tropas gubernamentales sobre los carlistas, donde los primeros se aprehendieron de 52 cabezas de ganado, entre Ráfales y Fuentespalda, pertenecientes a los partidarios de D. Carlos. La zona parece estar controlada por estos, que tienen dos batallones en Valderrobres.
"CAPITANIA GENERAL DE ALCAÑIZ.=ESTAOO:MAYOR.=SECCION CENTRAL
El coronel gefe de la P. M. G. del ejército del Centro en papel de antes de ayer manifiesta al Sr. brígadier 2º cabo de este reino lo que copio.
El gobernador de Alcañiz dice al Sr general D. Agustln Nogueras.con fecha 10 del actual lo siguiente=Salió de Torrevelilla al anochecer del dia 7 el sargento Juan Ferrer con su 2º y 16 hombres y habiendo pasado el día 8 en los montes inmediatos á Beceite entraron en dicho pueblo á las diez de la misma noche despues de haber sorprendido en la fábrica de papel de los estrechos al asistente del cabecilla Llangostera. Lo que ha conseguido la partida con la entrada en dicho pueblo ha sido la muerte de un tambor mayor y 8 facciosos, la de 3 caballos que no trajeron por lo que habian de embarazarles por los cerros, el destrozo de algunas cajas de guerra, la aprehensión de cinco fusiles, una carabina y un trabuco que mañana se entregarán en el castillo, y la captura de 4 tamborcillos muy muchachos que me.han presentado. Se han apoderado también de 52 cabezas de ganado entre Ráfales y Fuentespalda, como pertenecientes á facciosos, las que han sido vendidas por Ferrer en Torrevelilla .y servirá su importe á la manutención de la partida. No se oculta á V. S. cuan arríesgada ha sido esta acción en un Beceite, que puede llamarse una fortaleza de la facción, y estando además en Valderrobres dos batallones enemigos. (...)"
En la noche del 26 de enero de 1838 Cabrera tomó el castillo de la ciudad de Morella para los carlistas, convirtiendo a esta localidad en capital de su administración que se extendió por Aragón, norte de Valencia y sur de Cataluña. Su posición en el Bajo Aragón/Matarraña,/Maestrazgo es tan fuerte que el día 5 de marzo de ese año el ejército carlista llegó incluso a lanzar un inesperado ataque sobre Zaragoza que consiguió ser repelido por las fuerzas nacionales gracias al decisivo apoyo de la población local, claramente partidaria de la princesa Isabel y que hoy ha quedado como fiesta local de la cincomarzada. También llevo a cabo una expansión territorial por el Bajo Aragón tomando las plazas de Calanda (19 de abril), Alcorisa y Samper de Calada y asaltando, sin éxito, las localidades de Alcañiz (1 y 2 de mayo) y Caspe
Aunque no hay referencias a Fuentespalda, que estaba completamente dentro de la zona controlada por Cabrera, si que se puede vislumbrar como los carlistas ejercen su dominio sobre toda esa zona a partir de ese año. Así en el Eco del Comercio de 2/5/1838 se publica un artículo, que originalmente aparece en el Novicio de Zaragoza del día 28 de abril, donde se muestra la desesperanza por la situación de la zona.
"Abandonado Aragón hace cerca de tres años, (del modo que hemos dicho) y habiéndose perdido su tierra baja desde la traición o cobardía que hizo caer en poder de los facciosos los pueblos de Beceile y Valderrobres, no hemos visto del gobierno sino desengaños en nuestras esperanzas. (...)
Cosas antiguas, dirán: ¿quién va á revolver historias viejas? Poco á poco. no son cosas antiguas las consecuencias de aquella maldad (si maldad fue) ¡que aun está ardiendo Calanda y se mira hace pocos dias en poder de los facciosos el pueblo mas delicioso, y á proporción, el mas rico del bajo Aragón, por culpa del que no quiso socorrer á Beceite y Valderrobles (...)
¿qué se ha hecho con el gobernador que entregó Morella a los facciosos? Decimos entregó, porque según la relación que publicaron los patriotas escapados de aquella plaza, no se puede usar otra espresion mas propia. ¿ Qué se ha hecho con él? ¿Se le ha castigado por ventura? (...)"
Aunque Cabrera está fuerte en esta zona, en el resto de España, tras la batalla de Luchana (25 de diciembre de 1836), en la que los carlistas pierden la oportunidad de tomar Bilbao, se crea una facción carlista que apoya el fin de la guerra, viendo improbable ya la victoria. A partir de entonces los partidarios de D. Carlos se han limitado a defender el territorio que aún controlaban hasta que la falta de efectivos y las convulsiones dentro de la corte del infante terminan obligando en 1839 a firmar la paz.
A pesar de la firma de la paz Cabrera seguirá al frente del Maestrazgo/Bajo Aragón/Matarraña un año más pero, con el fin de la guerra en el norte, Espartero dispone de gran número de tropas para enfrentarse a él y llega a Zaragoza al frente de 44.000 hombres en octubre de 1839, estableciendo su cuartel general en Mas de las Matas, lo que reactiva las operaciones en el Bajo Aragón/Matarraña.
En la edición de El Mensagero del Pueblo de 20/6/1839 se deja vislumbrar el inicio de la campaña que va a desalojar a los carlistas del Matarraña:
"Podemos asegurar á nuestros lectores que aquel pais va á mudar muy pronto de aspecto. Bien hay un tal Figueras de Valderrobres, comandante que fue in illo témpore de un batallón de realistas, que ahora está organizando otro á toda prisa para salir á campaña, esto es á protejer el pais entre los puertos y Alcañiz; y aumentar los apuros de esta plaza y la de Caspe que tienen bloqueadas dos ó trescientos hombres: dicen va inspeccionando los pueblos que se presentan como mejores puntos de apoyo y haciendo planes para fortificarlos; ¡qué mal le van á salir sus proyectos! No podemos esplicarnos con mas claridad; pero con la mayor satisfacción anunciamos para dentro de un breve plazo, noticias que han de alegrar nuestro corazón tan tristemente afectado por la ruina física y moral de aquel paraíso de España, como le llamaban los soldados al principio de la guerra."
En la edición de El Correo Nacional de 24/4/1840 se habla de una importante operación realizada por los isabelinos sobre los carlistas en Beceite, en la que consiguen hacer retroceder a estos últimos y donde Valderrobres ya se encuentra en manos de los isabelinos:
"El teniente general D. Diego Leon, comandante general de la primera división, con fecha de hoy me dice desde Monroyo lo que sigue : Excmo. Sr. : Para realizar el movimiento que tuve el honor de anunciar á V. E. ayer, emprendió la marcha á las nueve de la noche desde Fuentespalda el brigadier D. Martin Zurbano con los cuatro batallones y caballería de su mando, que forma la vanguardia , saliendo yo de este cánton á las diez con los dos batallones del primer regimiento de la Guardia Real, los dos del tercero y el del cuarto de la misma, caballería y batería afecta à esta division. Todas las fuerzas debían coincidir sobre el pueblo de Beceite, punto habitual de residencia de los enemigos, que por la seguridad que les prometía su posición establecieron allí depósitos y almacenes, y tenian una prende de confianza. (...)
El brigadier Zurbano encontró en la altura del Calvario una resistencia organizada, que su ardor impetuoso ataque deshizo; los enemigos fueron ya perseguidos y cargados en su retirada por espacio de dos horas, perdiendo 300 hombres entre muertos y prisioneros: estos ascienden à 140 , todos del primer batallón de Aragón, que ocupaba à Beceite, pudiendo asegurar á V. E. se salvaron muy pocos de los que á él pertenecían. Ademas se ocupó en el pueblo un cañón de à cuatro de montaña, su cureña y dotación completa, porción de lanzas, varios efectos dc equipaje y bastantes provisiones.
Tales han sido, Exmo. Sr., los resultados de la ocupación de Beceite: suceso tan inesperado como increíble para los enemigas pudieran llegarlo à ejecutar las tropas, y mucho menos en un movimiento nocturno. Para no desaprovechar el desconcierto é irregularidad en que deben quedar sus comunicaciones, interponiéndose nuestras fuerzas hacia la parte del Ebro, queda ocupando el brigadier Zurbano à Balderrobles, y el brigadier Latorre con las fuerzas que ocupaba à Rafales en Fuentespalda, con lo que se asegura la comunicación para el brigadier Zurbano en el cantón avanzado que ocupa."
La situación para los carlistas quedó muy comprometida en la zona. Al mes siguiente en el Eco del Comercio de 21/5/1840 las operaciones ya se han alejado hasta Mora de Ebro y Flix. Valderrobres y Fuentespalda son zonas seguras de retaguardia donde el ejercito liberal puede pernoctar.
"BATEA 10 de mayo. Despues de haber volado en el día de hoy la columna del general León el fuerte de Mora y la nuestra el de Flix, hemos venido á pernoctar á este pueblo, y la de León, á Gandesa. La nuestra ha llegado sin novedad ni embarazo en su tránsito, á la de León antes de llagar á Gandesa se le presentaron en fuerte posiciones 4 batallones facciosos, uno dé realistas, y 4 escuadrones. La guardia real los emprendió y los desalojó de todas sus posiciones con bastante pérdida de muertos y heridos, contandose dé los primeros mas de 30 y muchísimos de los segundos que se les vio retirar. La del general León consistió en 6 muertos y 32 heridos, entre ellos un oficial. Este movimiento parece ser porque el señor duque quiere que todos participemos de las glorias de Morella. Mañana iremos á pernoctar á Valderrobres y la guardia real á Fuentespalda."
A partir de ese momento no hay noticias sobre Fuentespalda puesto que el frente de la guerra queda muy lejos.
Cabrera consiguió mantener la resistencia carlista hasta el 30 de mayo de 1840 cuando Espartero conquistó Morella y Cabrera se dirigió a Berga, pero en la zona del Bajo Aragón-Matarraña ya habían terminado definitivamente los combates de la primera guerra carlista.
BIBLIOGRAFIA:
El Correo Nacional de 24 de abril de 1840
Diario de Zaragoza de 18 de octubre de 1834, de 29 de mayo de 1837 y de 22 de junio de 1837
Eco del Comercio de 2 de mayo de 1838 y de 21 de mayo de 1840
El Jorobado 26 de mayo de 1836
El Mensagero del Pueblo de 20/6/1839
El Mundo de 27 de octubre de 1836
Wikipedia: La primera guerra carlista






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